| Desde que tengo memoria donde quiera que pose la vista aparecen formas. Por supuesto veo los objetos,
los paisajes como lo que son, pero al mismo tiempo, la interacciónde las formas en el espacio,
la luz y los múltiples efectos de perspectiva me llevan a una infinidad de lecturas.
Mis cuadernos de escuela fueron frecuentemente el escenario de este juego, lo que me valió en otros tiempos
buena cantidad de reprimendas. Afortunadamente encontré en el camino profesores generosos
que me mostraron en su momento la riqueza que representa la búsqueda del mundo interior.
Más tarde, la juventud, la evasión, la curiosidad y el espíritu pragmático hicieron que después de una tentativa
de trabajo en atelier me decidiera a salir a correr mundo para ver, oir, sentir, integrar y no necesariamente siempre
comprender lo que me rodeaba. Hoy, el gran espacio pictórico se ha convertido para mi en campo de juegos,
de batallas, de pérdidas y de hallazgos donde tiene lugar la intensa y visceral aventura de crear las imágenes
que humildemente deseo compartir. Allí , la palabra deja el lugar a la imagen. Allí es donde la curiosidad insita
a la exploración con útiles cada vez más precisos, como en la búsqueda arqueológica, con la esperanza de,
quizás, descubrir sentido hasta en los más pequeños detalles.
Esta es la reflexión visual que propongo en este sitio.
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